La sencillez de este libro es tan sorprendente como la profundidad de su mensaje. Disfrazado de libro para niños, “La parte que falta conoce a la O grande” aborda uno de los problemas más importantes de la edad adulta: Nuestras relaciones con los demás y especialmente las relaciones de pareja. Su mensaje es simple: no podremos amar a los demás hasta que no aprendamos a amarnos a nosotros mismos. Junto con su compañero “La parte que falta” constituyen dos verdaderas joyas de la literatura universal.