あらすじ
Si no fuera porque mi abuela siempre decía la verdad, no habría creído lo que me contó. Cuando niña conoció a una vieja más vieja que su bisabuela, quien ya había conocido a esta vieja siendo vieja. Según mi abuela, sus orejas le colgaban más abajo de los hombros, la imaginaba calva porque usaba gorro de dormir a toda hora, y no tenía más que cuatro dientes en su haber. Es por demás decir que su rostro, de tan arrugado, era pequeño como una pasa.EDITORIAL MORENIKE - MÉXICOEste libro contiene ilustraciones a lo largo de todo el desarrollo.Con este relato disfrutará una mística aventura.Descargue ya este libro y comparta esta lectura con hijos o estudiantes.literatura juvenil, cuentos infantiles, ilustraciones, fantasía, primeros lectores, valores morales, mitos.
