Este libro constituye una gran aportación documental sobre el tráfico de niños en América Latina y explora los territorios de la complicidad. El mercado negro borra las huellas de muchos niños pobres vendidos a los Estados Unidos y otros países con diversos fines, entre los que se encuentra la posibilidad espeluznante de que sean descuartizados para transplantar sus órganos o proporcionar materia prima a la industria de cosméticos.