あらすじ
En el libro se hace un breve repaso histórico sobre el uso del agua que se hizo en las distintas etapas y por los distintos pueblos que ocuparon el espacio físico que hoy constituyen los municipios de Dalías y El Ejido. Durante más de veinte siglos sólo se dispuso de un único manantial natural de agua que surge de la gran falla tectónica existente en la falda suroccidental del macizo calizo de Sierra de Gádor, en las proximidades de Celín: “Las Fuentes” El siglo XIX está plagado de proyectos privados muy atrevidos pero infradotados económicamente, que intentaban trasvasar agua de otras cuencas y manantiales próximos hasta los campos del Poniente almeriense. Todos ellos fracasaron, pero quedaron como iniciativas adelantadas a su tiempo que, a partir de mediados del siglo XX, cristalizarían en el Pantano y canal de Benínar-Almería. Sin embargo, el pasado minero de la Sierra en la primera mitad del siglo XIX, sirvió de base técnica y normativa para que cristalizara, a finales del mismo, el alumbramiento de la FUENTE NUEVA. Este manantial hizo despertar al Campo de Dalías, ese gigante dormido y sediento, que con este manantial, que empezó a correr por sus campos a principios del siglo XX -al que se agregaron a lo largo de la primera mitad del siglo otros recursos subterráneos y el Canal de San Fernando-, impulsaron un desarrollo económico y social vertiginoso de sus campos y su población. La Fuente Nueva es el fruto del tesón y la constancia de un grupo de pioneros de Celín y Dalías que no se resignaron ante la adversidad y las dificultades en la búsqueda del agua subterránea presente en las entrañas de la Sierra.