あらすじ
Por medio de la Palabra de Dios podemos ver y atesorar todas las promesas que Él nos da. Promesas de amor, justicia y victoria para permanecer, sin que importe nuestra condición y aflicción. Dios nos invita a confiar, a creer y caminar en acto de fe hacia la tierra prometida, hacia la promesa divina, hacia nuestra heredad.Mujer, hoy toma un tiempo para decirle a tu Señor cuánto le amas, cuánto lo necesitas, cuánto anhelas que sepa que sin Él no eres nada. Entra en tu habitación y póstrate a sus pies, derrámate delante de su presencia, derrama tu perfume, derrama de tu esencia. Y así tu copa rebosará de su dulce presencia.Mi deseo al escribir cada poema es que vivas y descubras el sentimiento y significado de cada uno y puedas relacionarlo con ciertas áreas de tu vida, y así entender que todas podemos lograr lo que nos proponemos con los recursos que contamos y poseemos. Dios nos ha llenado de vivencias, no para que se queden ahí, sino para que las expreses, siempre dando lo mejor de ti.