INSTRUCCIONES PARA SUICIDARSE... Y no morir en el intento
SilvioClaros
あらすじ
Las historias provenientes de Colombia son muchas, muy variadas y coloridas y sobre todo, cargadas de ese morbo social que a todos les gusta. La violencia indiscriminada, las drogas, los grupos armados, la selva, el misticismo y el sub desarrollo siempre han mantenido la atención del mundo. Silvio Claros puede considerarse un privilegiado, no sólo nació en una de las regiones más problemáticas y conflictivas de Colombia, sino que el acceso a tantas historias le enriquecieron el talento de escritor que lo persiguió por años. El espíritu ecléctico que lo llevó a comenzar sus estudios de periodismo, también lo impulsó para aceptar un trabajo como guardia de prisión, en donde tuvo acceso a cientos de historias personales, unas cargadas de orgullo, otras de arrepentimiento y otras simplemente enriquecedoras por las lecciones que dejaban. Es por eso que todos sus escritos poseen esa carga emocional que supo extraer de cada uno de esos relatos a los que tuvo acceso, tal vez el argumento y el desarrollo original de los acontecimientos se aparten de la realidad y se adapten al espíritu novelesco y fantástico que su estilo literario le exige, pero todos sus escritos, están inspirados en la ruda realidad que muchas veces enfrentó, de las que tantas veces fue testigo y que día a día hacen parte de su vida y la vida de millones de latinoamericanos. El ambiente hostil y la violenta realidad que enfrentan países como Colombia, han forjado en sus habitantes ese espíritu cordial que los hace sobre llevar su condición de manera tolerable y los relatos de Silvio Claros son la muestra de ese humor negro saben explotar para no dejarse abrumar por el delicado entorno que los rodea.