Zovi Desolación
JotaRm
あらすじ
La búsqueda del poder. La codicia y el odio. El rumbo inquebrantable de quienes añoran el dominio en lo más profundo de sus corazones, provocando en su ser un hambre insaciable que va más allá de la simple y llana lógica, inclinándolos a cometer acciones innombrables, tan cruentas y maquiavélicas que nos llevarían a emplear los términos y calificativos más enrevesados en cada idioma, tan solo para poder acercarnos a una vaga descripción de los mismos, sin llegar a hacerles justicia a tales atrocidades, pues no las merecen, ya que los seres conscientes de sí mismo, no deberían jamás de llegar a tales extremos. La Tierra ha sucumbido ya en dos ocasiones, empujada por la corrupción de las razas mortales. Se ha retorcido y moldeado hasta quedar prácticamente irreconocible. Y, aun así, los ejércitos del mundo continúan luchando cada vez que la civilización se alza, pues, si tal vez el mundo ya no es el de antaño, no así ha sucedido con la guerra, la cual se mantiene inalterable. Y eso es algo que ni tan siquiera los embravecidos mares y cielos, furiosos e intransitables, han podido impedir, ya que, más allá de sus mareas y vientos, el conflicto continúa candente, pues siempre ha habido y habrá quienes sientan la añoranza y el deseo de esta, por encima de todo raciocinio, moral o ética. No. El primero de los jinetes, artífice de la chispa que prenderá la mecha de la destrucción, jamás detendrá a su incansable corcel. Al menos no, hasta el día en el cual, él, magnate y verdugo, carente de toda piedad e ineludible en su afán, haya logrado finalizar la obra de su vida, motivo de ser, erradicando todo vestigio de humanidad, así como del resto de razas de intelecto que pueblan e infectan su mundo.