Desalojo
FranciscoSerranoSanchez
あらすじ
Desalojo crece de la necesidad de expresar momentos. Habitualmente, momentos en los que necesitas gritar en silencio y vaciar todo aquello que acaba redecorando tu interior. Nada mejor que este ejemplo para entender esos momentos: Y a veces muero, respiro muy fuerte y hondo, tanto, que noto como los nudos de mi espalda aprietan mis omoplatos, no se deshacen. Muero unas mil o dos mil veces al día y juro que muero. El oxígeno se transforma en un cosquilleo, itinerante por mis extremidades. Y el mundo, por momentos, se deja de rotaciones y traslaciones mientras mi cabeza parece el mismo centro del universo. Todo, completamente todo, parece moverse. Bajo la atracción gravitatoria de mi respiración profunda y honda. El agua, no consigue reprimir esta sensación de delgadez de mi garganta mientras intento respirar profundo y hondo, y vuelvo a creer que muero. Pero no muero, lo sé. En ocasiones le planto cara al miedo gritando "pues si muero, muero" con la frente alta. Un discurso mediocre, que intenta hacerme creer que venciendo al miedo. ni muero ni quiero. Y de verdad que no quiero y sé que no muero. Pero, siento que muero.