Ángeles en Paracaídas debió escribirse a partir del año 2002 porque en ese momento había acumulado la mayoría de las experiencias que aquí encontrarás: unas reales, algunas virtuales y otras imposibles. Sin embargo, mis carencias literarias me llevaron a olvidar el asunto. La complejidad de una narrativa más precisa que te lleve a entender y asimilar tal cual asimilé lo que tengo que decirte, aún no existía en mí. Ahora lo más difícil, lo que llamamos “Espíritu Santo” y “ángel”.