あらすじ
La Real Expedici�n Filantr�pica de la Vacuna, que puede ser considerada como la primera campa�a humanitaria de la Historia, y cuya finalizaci�n cumpli� en 2010 doscientos a�os, fue llevada a cabo por un reducido grupo de militares, varias decenas de ni�os y una mujer. Pero, con ser �ste un hecho de relevancia extrema, apenas tenemos noticias personales de los componentes de la misma y a�n menos de Isabel Sendales, protagonista de esta novela. �nicamente sabemos que era la rectora de la casa coru�esa de exp�sitos, de la que salieron inicialmente los ni�os vacun�feros, que en el �ltimo momento se sum� a la Expedici�n y que durante los siete a�os que dur� tan arduo y nunca bien alabado periplo, esta insigne mujer permaneci� en primera l�nea como enfermera -pues con tal t�tulo y sueldo fue contratada por Carlos IV-, al cuidado de los chiquillos que se fueron sucediendo para poder dar cumplimiento al compromiso humanitario de Espa�a con sus colonias americanas.Tal proeza debi� arrumbarle el alma y el cuerpo en no pocas ocasiones, pues do�a Isabel se dedic� a las inocentes criaturas con todas sus fuerzas, a costa incluso de su salud, durante un viaje que debi� ser largo, inc�modo y realizado en circunstancias muchas veces penosas. El director de la expedici�n, coronel don Francisco Xavier Balmis, poco amigo de alabar comportamientos, lo hizo con los de ella mostr�ndole un gran respeto y admiraci�n.La novela que aqu� se presenta convierte a Isabel Sendales en autora de su biograf�a, que escribe en dos tiempos: el presente, desde el que decide escribir y que coincide con la interesant�sima etapa de lucha liberal contra el nefasto Fernando VII, y la etapa de su pasado en que viaj� a los territorios hispano-americanos y a Filipinas, momentos en los que se desarroll� en Espa�a la Guerra de la Independencia y en Am�rica se oyeron los primeros gritos de libertad. El paso de la comitiva portadora de la vacuna sirve para crear espacios en los que se describen los diferentes paisajes que la protagonista observa, modas y estilos de vida, as� como vivencias y situaciones personales de los participantes: sus alegr�as, sus tristezas y a�oranzas...; situaciones relativas a las relaciones entre ellos, a veces conflictivas tanto por el car�cter de cada cual como por las circunstancias adversas por las que tuvieron que atravesar, y, por fin, situaciones relacionadas con los clamorosos recibimientos con que las gentes del otro lado del mar recib�an la ben�fica llegada de los expedicionarios, o las ingratas decepciones sufridas a causa de la indiferencia o los choques de intereses que tambi�n hallaron en su peregrinar. La protagonista est� rodeada de personajes reales y de ficci�n. Los primeros pueden ser localizados en las m�ltiples obras de ensayo nacidas con motivo de la conmemoraci�n del segundo centenario de la expedici�n y la abundante bibliograf�a consultada: el hijo adoptivo de Isabel, los ni�os, los compa�eros de viaje, el personal del barco, las autoridades de los diversos virreinatos por los que transitaron, etc. Los personajes imaginados han servido para recrear la vida, para reflejar sentimientos, emociones, sue�os, anhelos, conversaciones y todo aquello que pudo hacer latir el coraz�n de una mujer que ha sido concebida como enormemente humana y generosa, al igual que la propia expedici�n. Sin duda esta novela, y ese es el deseo de la autora, ayudar� a extender la noticia del esfuerzo heroico de aquel pu�ado de militares espa�oles del cuerpo de sanidad, acompa�ados por una mujer y unos ni�os, que regalaron su vida o buena parte de ella en aras de extender un remedio sin el que miles de personas hubiesen sido v�ctimas de una enfermedad que no reconoc�a edades ni estamentos y produc�a la muerte o unas indelebles y horribles marcas en la piel de los supervivientes.