Expedición para cazar fantasmas es un libro que se sabe poesía. Este conjunto de composiciones exigentes e inteligentes dan la sensación de ser una estructurada y elaborada traducción de textos que quizás en su momento de incepción fueron escrituras de largo aliento […]. El libro constantemente usa símiles, asociaciones, palíndromos y metáforas para sacar de balance la suma prevista. Este texto por completo se siente como el fantasma que se te queda en el cuerpo cuando vienes de la playa. (Rey Andújar)