Supe que los altibajos son tan feos como un domingo echándote de menos. Era lunes. Prometí no volver a ser débil y dejé que nuestro amor volviera a nacer. Pensé en la primavera, pero solo era un sábado de enero. No aguanté esconderte. Fui y te besé, me besaste. Y lo demás fue una historia de amor.