Esta obra cuenta la historia de cómo Bibiano (chico de tienda) salva al señor Nemesio, dueño de una tienda de comestibles, de la mala jugada que le ocasionan los que más le tendrían que deber. El sainete fue muy bien acogido por la crítica del momento, alabando su propiedad para llegar al público, y su facilidad para crear situaciones graciosas y caracterizar personajes creíbles.